Los sectores del teatro y el cine afirman haber avanzado en accesibilidad y diversidad, pero los espectadores con pérdida auditiva siguen siendo excluidos en la mayoría de las obras y películas. Las funciones de accesibilidad, como subtítulos y traducciones a lengua de señas, no se ofrecen o se ofrecen de manera muy limitada para las personas con pérdida auditiva. Esta situación provoca que las personas con pérdida auditiva sufran aislamiento social y soledad.
Además, se ha determinado que los niños con pérdida auditiva presentan una mayor incidencia de problemas de salud mental. La accesibilidad puede ser útil no solo para las personas con pérdida auditiva, sino también para personas neurodivergentes, con condiciones de desarrollo, adultos mayores y quienes no hablan el idioma principal. Por ejemplo, los subtítulos pueden ayudar a comprender diálogos complejos o rápidos.
Por ello, plataformas globales como YouTube y TikTok han convertido los subtítulos en una norma. Sin embargo, los sectores del teatro y el cine siguen considerando la accesibilidad como un complemento opcional.
