El Instituto Coreano de Maquinaria y Materiales (KIMM) y la Universidad Chung-Ang han desarrollado una nueva bomba de calor de adsorción química que convierte directamente el calor residual industrial en energía de refrigeración. Este sistema proporciona refrigeración utilizando calor residual de tan solo 40°C y ofrece un rendimiento dos veces superior a las tecnologías convencionales.
El prototipo lidera a nivel mundial con una Potencia Específica de Refrigeración (SCP) de 346.5 W/kg y cumple con los estándares ambientales al utilizar refrigerantes naturales como el amoníaco. El sistema reduce el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar a los refrigerantes tradicionales.
Actualmente se está probando un prototipo de clase 10 kW, y esta tecnología puede utilizarse en entornos sensibles al ruido como hospitales, escuelas y hogares. Los investigadores prevén que esta tecnología ayudará a reducir la huella de carbono industrial y los costos energéticos.
