Durante la Guerra Fría, se llevaron a cabo numerosos proyectos secretos para desarrollar la tecnología militar. Aunque algunos de estos proyectos fracasaron, muchas de las tecnologías desarrolladas siguen siendo utilizadas hoy en día. El Project CORONA, como primer programa de satélites espía exitoso, redujo la incertidumbre sobre las capacidades militares soviéticas y sentó las bases para los satélites espía actuales. El proyecto Have Blue demostró el concepto de reducir la firma radar de los aviones mediante materiales absorbentes de radar y un diseño cuidadoso, lo que llevó al desarrollo del F-117 Nighthawk. El Project AZORIAN fue un logro de ingeniería que diseñó un sistema para recuperar un submarino soviético de misiles nucleares a una profundidad de 5.000 metros, lo que empujó los límites de la ingeniería en aguas profundas. El A-12 OXCART, como precursor del SR-71 Blackbird, introdujo numerosas innovaciones en la producción de titanio y la ingeniería aeronáutica de alta velocidad. El Project Pluto fue un proyecto de misil con combustible nuclear que fue cancelado debido a los riesgos ambientales. Los satélites POPPY ayudaron a desarrollar técnicas de inteligencia electrónica al interceptar señales de radar de equipo soviético. El Project Iceworm tenía como objetivo construir una base de misiles nucleares bajo el hielo de Groenlandia, pero no pasó de la fase experimental.