Investigadores de la Universidad de Edimburgo han desarrollado un nuevo marco teórico que reduce la energía de procesamiento de datos en tecnologías de memoria magnética en decenas de veces, en un momento en que la inteligencia artificial y las tecnologías intensivas en datos están creciendo rápidamente. Este marco utiliza la teoría del control óptimo para diseñar pulsos de campo magnético que realizan transiciones de estado magnético con energía mínima.

El estudio muestra que esta tecnología puede lograr un consumo de energía decenas de veces menor que las tecnologías actuales DRAM, STT-MRAM y SOT-MRAM. Esto significa un rendimiento más cercano al límite de Landauer, la energía mínima requerida para el procesamiento de datos. Los investigadores también proporcionan guías prácticas para la aplicación de este marco.

El líder de la investigación, Dr. Elton Santos, señala que este método puede aplicarse no solo a los pulsos de campo magnético, sino también a otras tecnologías como corrientes eléctricas y pulsos láser ultra rápidos. Esto ofrece un amplio espectro de aplicaciones para futuras tecnologías de almacenamiento de datos.