Los fotones son las unidades más pequeñas de energía electromagnética y exhiben tanto comportamiento de partícula como de onda. Un equipo de la Universidad de Oslo estudió qué ocurre cuando un espejo que bloquea el paso de un fotón se retira repentinamente. Aunque se describe como 'cortar' el fotón, este proceso, debido a la superposición cuántica, puede dar lugar a la creación de múltiples nuevos fotones.
La velocidad con que se retira el espejo determina el número de fotones generados: una retirada lenta produce pocos fotones, mientras que una retirada rápida genera más. Sin embargo, la producción infinita de fotones es imposible teóricamente, ya que requeriría una velocidad infinita, físicamente inalcanzable. El experimento también demuestra cómo la energía del vacío cuántico se convierte en energía de fotones reales.
Experimentalmente, este proceso no es difícil de realizar; especialmente con fotones de larga longitud de onda, no es necesario retirar el espejo a velocidades extremadamente altas. Además, se observan diferencias locales, como la presencia de un fotón a la izquierda del espejo y ninguno a la derecha. Esta situación resalta la complejidad del mundo cuántico, que no se alinea con la intuición clásica.
