Este químico, conocido como Pyrogallol, puede llegar a los cauces de agua y provocar daño orgánico extenso en animales de agua.
Las investigaciones demuestran que este químico puede provocar alteraciones en la química sanguínea, el sistema inmunitario, la defensa antioxidante, las hormonas reproductivas, la actividad neuronal y la estructura de los tejidos en animales de agua.
Además, se indica que pueden producirse daños en el hígado, los riñones, los intestinos, el bazo, el cerebro, el corazón y los tejidos reproductivos.
