Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances muestra que el satélite ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) de la Agencia Espacial Europea ha podido vincular el gas de ácido clorhídrico (HCl), detectado por primera vez en la atmósfera marciana en 2021, con fracturas superficiales en la región de Alba Mons, uno de los volcanes más extensos del planeta.

El equipo de investigación, que incluye a científicos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) de España, descubrió que las concentraciones del gas se concentran únicamente alrededor de Alba Mons a principios del verano del hemisferio norte, cuando el polvo disminuye y el HCl normalmente es casi inexistente.

Esta anomalía sugiere que el gas podría explicarse por un proceso de origen subterráneo, independiente de los ciclos estacionales de polvo y agua.