Investigadores de la Universidad de British Columbia, en Canadá, han desarrollado un recubrimiento comestible basado en algas marinas. Este recubrimiento permite que las fresas permanezcan frescas al menos cuatro días a temperatura ambiente y se mantienen frescas más tiempo que las fresas sin recubrimiento almacenadas en frío. Este hallazgo podría ayudar a reducir el desperdicio de alimentos, uno de los mayores desafíos de la industria alimentaria. Casi la mitad de los alimentos producidos en Canadá se pierden o desperdician, lo que representa un costo estimado de 58 mil millones de dólares para la economía.
Las frutas y verduras frescas son particularmente susceptibles a la descomposición debido a la pérdida de humedad y la exposición a hongos y bacterias durante el almacenamiento y el transporte. Los resultados, publicados en el Journal of Agricultural and Food Chemistry, ofrecen un enfoque simple para prolongar la vida útil de los productos frescos y reducir la necesidad de refrigeración. Mantener temperaturas frías desde la granja hasta el almacén, el camión y el supermercado requiere una cantidad significativa de energía e infraestructura, especialmente cuando se transportan productos frescos a largas distancias. 'Queríamos encontrar una alternativa simple al almacenamiento en frío.
Al agregar el recubrimiento, la fruta se vuelve mucho menos sensible a los cambios de temperatura y humedad y permanece fresca por más tiempo', dijo la Dra. Tianxi Yang, profesora asistente en la Facultad de Tierras y Sistemas Alimentarios de la UBC.
