Los residuos de cáscara de arroz han sido transformados en un material de filtro que puede capturar tintes tóxicos en el agua. El químico investigador de la FIU, Islam Ibrahim Hussein, y su equipo convirtieron la cáscara de arroz en un material poroso llamado biochar, combinándolo con magnesio y aluminio para mejorar su capacidad de capturar tintes. En las primeras pruebas, el material capturó eficazmente los tintes brillo verde y malachita verde y mantuvo su eficacia después de cinco reutilizaciones.

El material ofrece una solución prometedora para la eliminación de tintes industriales del agua. La cáscara de arroz es un subproducto agrícola que genera más de 300 mil millones de libras de residuos cada año, y cuando se quema, libera contaminantes al aire o, si se desecha incorrectamente, causa problemas ambientales. Este método busca reducir el impacto ambiental de la producción de filtros al reutilizar los residuos de cáscara de arroz.

Los investigadores continúan trabajando para probar si el material puede eliminar más tintes, metales pesados y otros contaminantes en condiciones del mundo real. Hussein espera que esta tecnología pueda hacer accesible el agua limpia en diversas regiones del mundo.