El segmento superior del cohete de SpaceX impactará contra la superficie lunar a 5.400 mph (8.690 km/s) después de completar su misión. Esta velocidad es siete veces la velocidad del sonido. El Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA y el orbitador lunar Danuri de Corea del Sur fotografiarán el estado de la zona de impacto antes y después. El vehículo espacial surcoreano pasará a pocos minutos del último aterrizaje del cohete de SpaceX.
El impacto liberará una energía equivalente a aproximadamente tres toneladas de TNT. Al no haber atmósfera en la Luna, el material expulsado podría extenderse por kilómetros y ser visible con telescopios. Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, señaló que este evento es interesante para comprender el efecto de los escombros en futuros astronautas.
Aunque las fracturas en la Luna no son actualmente una gran preocupación como en la Tierra, a medida que la carrera de Estados Unidos y China para enviar humanos a la Luna se acelera, llegará un momento en que los operadores no podrán dejar los escombros de los cohetes en órbita. Esto creará un riesgo de desintegración en órbita antes de impactar contra asentamientos y centros de datos.
