Las leyes de la Roma tardía revelan la compleja logística militar y explotación detrás de los espectáculos en los anfiteatros. Un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid sobre el derecho romano analiza los reglamentos y la compleja logística del Imperio para la captura, transporte y seguridad de los animales utilizados en las venationes, espectáculos mucho más populares que los combates de gladiadores.
Los aspectos legales de estos espectáculos se analizan principalmente a través de dos códigos imperiales del Código de Teodosio. El trabajo brinda nuevas informaciones sobre el entretenimiento en la antigüedad; entre los detalles se encuentran posibles monopolios imperiales sobre la caza de leones y los abusos ocurridos durante el transporte de animales salvajes.
La autora del estudio, Rosa María Carreño Sánchez, señala que en la antigüedad tardía, ante la disminución de los grandes felinos, el emperador estableció un monopolio estatal sobre la exhibición de animales para garantizar el suministro y evitar la competencia de particulares; es decir, se comprobaba que todos los leones pertenecían al emperador. Unidades militares altamente especializadas (denominadas leones) estaban asignadas al ejército romano para patrullar los límites, capturar y proteger animales salvajes a lo largo de las fronteras.
