Michael O'Leary, director general de Ryanair, hizo estas declaraciones ante la prensa antes de la reunión de accionistas de este mes, al definir a las aerolíneas rivales como 'altamente pagados acosadores'.
El Centro de Crisis de Acoso de Dublín (DRCC) criticó la expresión y le escribió una carta solicitando una disculpa.
O'Leary rechazó inicialmente la disculpa, pero más tarde indicó que, tras conversaciones con familiares y amigos, se dio cuenta del daño causado por sus palabras.