En las costas atlánticas de Benin, los ecosistemas de corales mesofticos a 54 metros de profundidad demostraron que los corales que se consideraban muertos hace 60 años están, en realidad, vivos. En esas profundidades, los corales están formados por corales de ocho brazos similares a helechos y corales negros de larga vida, que habitan zonas "sepultas" con escasa luz.
El hallazgo se realizó en 2025 con sonar de barrido lateral moderno y cámaras submarinas. Los investigadores identificaron dos hábitats de sustrato duro en una zona de casi 7 kilómetros. En esa área también se registraron ocho especies de peces diferentes, aunque no se tomaron muestras de coral y la identificación de especies se basa únicamente en las imágenes de video.
Los corales de Benin son una muestra de lo poco conocida que está la biología marina de las costas occidentales de África. Estos tipos de ecosistemas podrían desempeñar un papel importante en la conservación de corales en profundidades que no se ven afectadas por el cambio climático.
