Investigadores de la Universidad Nacional de Pusan en Corea del Sur y del Laboratorio Nacional de Oak Ridge en Estados Unidos desarrollaron actuadores flexibles que pueden expandirse o contraerse cuando se exponen al calor, utilizando un método de impresión 3D. Estos actuadores están hechos de un solo material y se fabricaron con un elastómero de cristal líquido (LCE) impreso en 3D. Al cambiar la velocidad o la temperatura de la impresora, se pudo determinar cómo respondería el material al calor.

Los investigadores explicaron que con este método pudieron controlar la alineación molecular en dos direcciones diferentes, lo que permitió que el material se expandiera o contrajera cuando se exponía al calor. Esto hizo posible programar diferentes movimientos con un solo material. Los materiales desarrollados podrían usarse en robots blandos, músculos artificiales, dispositivos portátiles y dispositivos de cambio de forma.

Los investigadores señalaron que este método también es adecuado para la impresión 4D y previeron que en el futuro, los objetos impresos en 3D no solo podrían adoptar una forma fija, sino también cambiar de forma activamente y realizar funciones específicas.