Los gestores del agua han comenzado a utilizar el método de Operaciones de Embalses Basadas en Predicciones (FIRO) para gestionar de manera más efectiva los embalses frente a condiciones climáticas extremas cada vez más frecuentes. Este método, que aprovecha el aumento de la precisión de las predicciones meteorológicas, se utiliza para mejorar la confiabilidad del suministro de agua y reducir los riesgos de inundaciones aguas abajo. Un nuevo estudio presenta un marco para evaluar el potencial de aplicación de este método.
El estudio ayuda a determinar el tiempo de anticipación de predicción necesario para aplicar de manera segura el FIRO, identificando las restricciones físicas y operacionales de las cuencas hidrográficas y embalses. Los investigadores aplicaron este marco a 32 embalses en California y Nevada, descubriendo que los embalses alimentados por el deshielo de nieve tienen una flexibilidad operacional más limitada. Aunque estas cuencas cuentan con grandes capacidades de almacenamiento basadas en el lento proceso de deshielo, no están diseñadas para liberaciones rápidas de agua.
El estudio ofrece una herramienta práctica para que los gestores del agua, hidrólogos y operadores de embalses identifiquen dónde se puede aplicar de manera segura y efectiva el FIRO, y evalúen la necesidad de estrategias de adaptación adicionales.
