Un equipo de investigación internacional demostró que los sistemas de baja presión consecutivos (agrupamiento de ciclones) aceleran el derretimiento del hielo marino del Ártico. El estudio muestra que estos grupos de ciclones reducen la cubierta de hielo en un factor de dos respecto a un ciclón aislado y prolongan su efecto en dos veces y media.

Los investigadores analizaron registros satelitales y meteorológicos de 1979‑2024 y desarrollaron un algoritmo para identificar ciclones rápidos y consecutivos. Un grupo promedio está compuesto por aproximadamente 2,5 ciclones y, en algunas áreas, su impacto es de 1,5‑7 veces mayor que el de un ciclón aislado; el descenso del hielo se vuelve más pronunciado hacia el final de la temporada de derretimiento.

El adelgazamiento y la mayor movilidad del hielo pueden reforzar este ciclo de retroalimentación, aunque es incierto cuánto aumentará la densidad de ciclones en el futuro. El estudio subraya cómo la mayor actividad ciclónica podría afectar a las comunidades costeras y a los modelos climáticos, y señala la necesidad de proyecciones más exhaustivas.