Con el derretimiento del hielo marino en el Ártico, los científicos han revelado la existencia de un nuevo proceso natural que desencadena la formación de nubes en la frontera entre el hielo y el océano abierto. El estudio fue llevado a cabo por un equipo internacional liderado por la Universidad de Birmingham y publicado en la revista Nature Geoscience.

Este proceso ocurre cuando la luz solar interactúa con yodo, compuestos de azufre y sustancias orgánicas emitidos por el mar y el hielo. Observado en el 80 % de los días soleados, esta vía química genera partículas extremadamente pequeñas a partir de compuestos como yodo‑oxocitos y ácido sulfúrico, y gracias a las recién identificadas moléculas orgánicas oxigenadas que contienen yodo (I‑OOMs), esas partículas alcanzan un tamaño suficiente para atraer gotas de nube; en algunos casos la concentración de partículas aumentó de 50 a 1 500 cm³.

Este mecanismo, que aún no se ha incorporado a los modelos climáticos, tiene el potencial de modificar la cobertura de nubes y la tasa de reflexión en el Ártico, aunque la magnitud de su impacto y los retroalimentaciones climáticas a largo plazo siguen sin estar claros. Los investigadores están trabajando en actualizaciones de los modelos para incluir el proceso en las proyecciones climáticas.