Investigadores del MIT descubrieron el mecanismo que mejora la eficiencia de las enzimas que convierten el gas nitrógeno en amoníaco. Se determinó que las enzimas que contienen molibdeno permiten que el hierro se una al gas nitrógeno de manera más fuerte. Esto es un paso crítico en la ruptura del enlace triple nitrógeno-nitrógeno.

Aunque el molibdeno no se une directamente al nitrógeno, fortalece la unión de los átomos de hierro cercanos al nitrógeno. Esto facilita el primer paso, que es el más difícil en la unión del gas nitrógeno. Los investigadores sugieren que este mecanismo puede ser una guía en el diseño de enzimas que convierten el gas nitrógeno en amoníaco.

Estos hallazgos pueden ser una guía en el diseño de enzimas que convierten el gas nitrógeno en amoníaco. Además, pueden aportar información para el desarrollo de nuevos catalizadores que reduzcan el consumo de energía en el proceso Haber-Bosch.