El 26 de agosto de 2026, del Glaciar Petermann en el noroeste de Groenlandia se desprendió una isla de hielo de 76,4 km², del tamaño de la isla de Manhattan. Este es el mayor evento de desprendimiento en el Ártico desde 2020 y la mayor pérdida de hielo flotante observada desde 2012.
Las mediciones de distancia indican que la nueva isla de hielo puede alcanzar hasta 150 metros de espesor. El satélite Sentinel‑1 de la ESA detectó grietas crecientes en la lengua de hielo el 3 de agosto y confirmó su desprendimiento el 4 de agosto a las 20:00 UTC. Los investigadores, al seguir las trazas de fractura durante años, prevén que en el futuro próximo podrían desprenderse dos secciones adicionales de 94 km² y 84 km², lo que representaría la pérdida de aproximadamente el 22 % de la lengua de hielo.
En el Ártico, este tipo de islas de hielo planas son poco comunes y pueden representar un peligro para el tráfico marítimo al deslizarse como una masa completa durante años. El Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá está monitoreando la posición de la isla y evaluando los riesgos para la navegación y la infraestructura costera. El equipo continuará el seguimiento mediante imágenes satelitales y observaciones aéreas, con el fin de comprender mejor la dinámica de retroceso de las capas de hielo.
