La Guardia Costera de Taiwán detectó un barco de investigación con bandera china navegando sobre cables submarinos entre Taiwán y EE.UU. y lo advirtió para que cambiara su rumbo. La navegación de este barco sobre el sistema de fibra óptica de la Red de Cable del Pacífico Luz (PLCN) de 8.000 millas se interpretó como una señal de espionaje. El mismo cable estaba planeado para conectarse a Hong Kong, pero su ruta fue cambiada debido a las preocupaciones de espionaje de EE.UU. contra China.

Se cree que el barco, de 200 pies de longitud, aunque se define como civil debido a la política de unidad civil-militar de China, podría ser utilizado con fines militares. Este barco había sido observado previamente en áreas controvertidas como las Islas Paracel y Spratly. Se han registrado anteriormente incidentes en los que barcos con bandera china han estado involucrados en eventos relacionados con cables submarinos, incluyendo un posible sabotaje en el Mar Báltico y daños en los cables alrededor de Taiwán.

Los cables submarinos son una parte crítica de la infraestructura internacional de internet, y estos incidentes generan preocupación sobre la seguridad y continuidad de la conexión global a internet. La importancia estratégica de Taiwán en el mercado de tecnología y semiconductores hace que estos incidentes sean aún más sensibles.