Una investigación realizada en Hong Kong y Singapur reveló que los crustáceos de tormentas tropicales han alcanzado su límite de calentamiento y que el calentamiento global está reduciendo los márgenes de seguridad. Los investigadores descubrieron que los crustáceos de tormentas tropicales dejan de tener latidos cardíacos y no pueden mantener sus funciones fisiológicas normales en un rango de 47.7–51.4°C. Esto indica que los límites de calentamiento no pueden aumentar indefinidamente.

La investigación mostró que la temperatura máxima registrada en Hong Kong es de 50°C, mientras que en Singapur alcanzó los 57°C, acercando a los crustáceos a su límite de calentamiento. Esto sugiere que los organismos tropicales han alcanzado sus límites de calentamiento y que las futuras olas de calor extremo podrían aumentar el riesgo de mortalidad.

Los investigadores señalaron que el hecho de que los límites de calentamiento no aumenten demuestra que los organismos no pueden adaptarse indefinidamente a temperaturas extremas. Esto muestra los efectos del calentamiento global en los ecosistemas y la sociedad humana, y subraya la necesidad urgente de acciones climáticas más fuertes.