Las simulaciones realizadas bajo el liderazgo de los físicos de la Universidad de Fudan Yu-Gang Ma y Xu-Guang Huang revelaron que en los bordes del plasma de quarks-gluones formado durante la colisión de núcleos atómicos a altas velocidades, se producen aceleraciones que alcanzan cientos de MeV en energías de colisión que van desde 3.5 GeV hasta 2.76 TeV. Estas aceleraciones se concentraron en los límites exteriores del plasma y mantuvieron una fuerza similar independientemente de la geometría de la colisión.

En los puntos donde la aceleración es más alta, la presión disminuye rápidamente, mientras que la densidad de entalpía, que depende de la energía total, permanece baja. Según la ecuación relativista de Euler, estas dos condiciones juntas fortalecen la aceleración. A niveles de energía bajos, se observa un desaceleración temprana (hasta 500 MeV) debido a la detención de los núcleos, mientras que a niveles de energía ultra-relativistas, los núcleos pasan rápidamente entre sí, arrastrando al plasma hacia explosiones cortas y agudas de aceleración.

Se cree que este descubrimiento podría agregar una nueva dimensión a la estructura de fase del plasma de quarks-gluones y que la aceleración, en relación con el efecto Unruh, podría afectar el comportamiento y el confinamiento de los quarks. Los investigadores continúan su trabajo añadiendo modelos hidrodinámicos más realistas y buscando señales medibles como patrones de polarización de hiperones.