Las autoridades federales anunciaron mediante un correo electrónico enviado por la Oficina de Reclamaciones (Bureau of Reclamation) que este año no se realizará el flujo de agua fría desde la presa Glen Canyon. La decisión implica detener el flujo de agua fría desde el gran embalse del río Colorado, el lago Powell, con el objetivo de aliviar la presión sobre la producción hidroeléctrica. La intervención se produce en un contexto de escasez global, donde los estados no han logrado un acuerdo sobre el reparto del agua.
El flujo de agua fría, conocido como 'cool mix flow', consiste en liberar agua de las partes profundas y frías de la presa para enfriar el río, evitando así la reproducción de especies invasoras como el bajo de boca pequeña. Sin embargo, el lago Powell actualmente está al 23% de su capacidad, por lo que el agua caliente de la superficie pasa a través de las turbinas, elevando la temperatura del río a 69°F (20.5°C) y amenazando a especies protegidas como el humpback chub. La oficina recomienda el flujo de agua fría cuando la temperatura media diaria supera los 60°F (15.5°C) durante tres días consecutivos, un umbral que ha sido superado durante más de un mes.
La decisión se tomó tras registrar la menor cantidad de nieve en la cuenca del río Colorado y debido a la falta de un acuerdo a largo plazo sobre el reparto del agua entre los estados.
