Los experimentos realizados en ratones revelaron que un grupo de neuronas ubicadas en el tálamo paraventricular (PVT) y sensibles a los receptores de oxitocina desempeñan un papel en la interacción social y en el proceso de superación del miedo. Los investigadores observaron que al suprimir estas neuronas, los ratones mostraron menos interés en la interacción social, pero no se alteró la memoria del miedo. La activación, por su parte, generó un efecto de superación del miedo a corto plazo, aunque dicho efecto no fue permanente.
La oxitocina puede generar efectos diferentes en la regulación del comportamiento social y del miedo en distintos circuitos cerebrales. Un equipo de investigación en Japón encontró pruebas de que estas neuronas participan en el comportamiento social, pero también subrayó que dichos efectos varían según la zona cerebral. Los análisis preliminares realizados en humanos mostraron una relación entre los niveles de oxitocina y las características del tálamo, aunque estos resultados aún no son definitivos.
El estudio sugiere que la oxitocina podría influir en el comportamiento social y la regulación del miedo según dónde y cuándo actúe dentro del cerebro. Estos hallazgos pueden contribuir a la comprensión de trastornos como el autismo y la ansiedad, pero es importante recordar que los resultados obtenidos en ratones no pueden aplicarse directamente a los humanos.
