Kyle Davis y su equipo de la Universidad de Delaware han cartografiado los efectos de la sequía en 17 productos agrícolas principales en todo el mundo. El estudio examinó en detalle la sensibilidad de las tierras agrícolas irrigadas y no irrigadas a la sequía. Las tierras agrícolas irrigadas resultaron menos afectadas por la sequía gracias a los sistemas de riego, mientras que las tierras no irrigadas fueron más sensibles.

El estudio identificó regiones sensibles a la sequía, como el Medio Oeste de Estados Unidos, el este de Brasil, el este de España y las regiones central y norte de la India. En estas regiones, las tierras agrícolas no irrigadas son más propensas a ser afectadas por la sequía.

El estudio se considera un paso importante para hacer que la producción agrícola sea más resistente a los efectos del cambio climático. Los investigadores sugieren que esta información puede utilizarse para desarrollar políticas agrícolas y estrategias de riego.