Investigadores de la Universidad Emory, al analizar los datos del Sistema Nacional de Reporte de Muertes Violentas (NVDRS) del CDC entre 2018 y 2023, identificaron diferentes patrones demográficos y espaciales en homicidios individuales, de dos a tres víctimas y en masacres que involucraron a cuatro o más personas. El estudio destacó que la violencia de pareja (IPV) es un desencadenante importante en los tiroteos masivos.
El análisis abarcó 115 873 registros de homicidios; de ellos, el 90,5 % correspondió a víctimas únicas, el 8,7 % a múltiples víctimas y menos del 1 % a homicidios masivos. Las armas fueron el método más utilizado en todos los tipos, mientras que en los tiroteos masivos el 39,7 % de las víctimas eran blancas no hispánicas, y en los homicidios de una y varias víctimas entre el 48 % y el 55 % fueron negras no hispánicas. La IPV estuvo presente en el 31 % de los tiroteos masivos y en el 16,9 % y 15 % de los homicidios de múltiples y únicas víctimas, respectivamente.
Los resultados indican que la ampliación de la cobertura del NVDRS a más estados a lo largo del tiempo podría haber incrementado la proporción de homicidios con múltiples víctimas y que las diferencias regionales en la notificación podrían influir en los hallazgos. Los investigadores señalan que este tipo de detalle puede orientar el desarrollo de políticas de prevención específicas.
