Investigadores de USGS y Cal Poly Humboldt desarrollaron un nuevo método que utiliza los datos de ondas sísmicas de los primeros cuatro segundos de los cables de fibra óptica para predecir rápidamente y con precisión la magnitud de terremotos moderados y grandes. Esta tecnología fortalecerá los sistemas de alerta temprana de terremotos y permitirá enviar advertencias a aplicaciones, teléfonos y gestores de emergencias para dar más tiempo a las personas.
El método funciona entrenando un sistema de aprendizaje automático que reconoce las 'firmas' únicas de las vibraciones iniciales de los terremotos producidas por terremotos de diferentes magnitudes. Los investigadores probaron la precisión de este sistema utilizando datos de terremotos reales con magnitudes entre 3.5 y 7.1 y obtuvieron resultados exitosos en la región más sísmicamente activa de California, donde los cables de fibra óptica se utilizan para medir movimientos sísmicos.
Los cables de fibra óptica están expandiendo la red de monitoreo sísmico mediante técnicas de detección acústica distribuida, que convierten los cables de telecomunicaciones existentes en sensores de terremotos. Esta tecnología también facilitará el monitoreo de terremotos en el fondo del mar y proporcionará más tiempo a las comunidades costeras para prepararse tanto para fuertes sacudidas como para posibles tsunamis.
