La empresa Sila, con sede en Estados Unidos, ha recibido un préstamo de 1.400 millones de dólares del Departamento de Defensa de Estados Unidos para ampliar la producción de materiales de batería de silicio-carbono. Este préstamo ofrece una solución para los compradores de baterías en Estados Unidos, que tienen dificultades para encontrar proveedores de materiales de batería fuera de China, desde empresas automotrices hasta contratistas de defensa. Actualmente, los ánodos de baterías de iones de litio se fabrican en su mayoría con grafito, y la cadena de suministro de este material está dominada por empresas chinas.
El material de ánodo de silicio de Sila ofrece un 20-40% más de potencial de almacenamiento de electricidad en comparación con los ánodos de grafito. Esto puede dar lugar a células más duraderas o baterías más pequeñas y ligeras. Estas características son atractivas para aplicaciones de defensa y movilidad, especialmente para drones y vehículos eléctricos. Sila produce el material de silicio-carbono en su fábrica de Moses Lake, en Washington, lo que ofrece una fuente de material de ánodo sin restricciones de aranceles o preocupaciones geopolíticas.
La fábrica de Moses Lake de Sila se puso en marcha en septiembre y actualmente puede producir 2 gigavatios-hora de material de ánodo al año. La empresa está trabajando para expandir la fábrica cinco veces, lo que le permitirá producir suficiente material para más de 100.000 vehículos eléctricos.
