El profesor de anatomía Adam Taylor de la Universidad de Lancaster, en un artículo publicado en The Conversation, recopila las sincronizaciones fisiológicas que experimentan los humanos al interactuar estrechamente.

Los estudios muestran que parejas que se tocan de la mano o comparten cama tienen latidos cardíacos sincronizados, y que esta sincronización desaparece cuando se elimina el contacto.

En cantantes de coro, también se observa un patrón de respiración compartida que une el ritmo cardíaco, mientras que las ondas cerebrales se vuelven armoniosas en regiones de habla y concentración durante una conversación.