Singapur, país insular de alta densidad poblacional con bosques tropicales bajos que han sido reemplazados en un 60 % por estructuras artificiales, se encuentra en la prioridad de gestión sostenible del agua. Aunque el 2/3 del área terrestre está cubierta por las 17 presas y la red de canales, reduciendo la dependencia del agua importada, el cambio climático y la urbanización están afectando los procesos hidrológicos. El modelo ecohidrológico desarrollado por Lin Xu y su equipo simula la interacción entre la cobertura vegetal, el clima y el entorno a una resolución de 250 metros por hora, mostrando que los cambios pasados en la deforestación provocaron cambios más suaves en el balance energético y aumentaron el escurrimiento de agua en un 16.5 %.
Se realizaron simulaciones para futuros años secos (por ejemplo, bajo condiciones de El Niño); esto crea un riesgo para las 'tapas nacionales de agua' destinadas a la recolección de lluvia.
Este trabajo puede informar la planificación de la gestión del agua en otras ciudades tropicales y locales con recursos hídricos similares, utilizando enfoques comparables.
