Estos sitios imitan todos los rituales de tiendas en línea reales como Amazon, pero no envían ningún producto. Los usuarios buscan productos, los comparan, los añaden al carrito y realizan el pedido, pero no se produce ninguna transacción monetaria.

Esta tendencia respalda la idea de que las compras en línea son, no solo una adquisición, sino también un ritual.

Los expertos señalan que este comportamiento es universal y que las personas en distintos países realizan compras en línea por diferentes motivos, pero buscan esencialmente la misma recompensa psicológica.