La energía desempeña un papel fundamental en numerosos ámbitos, como la industria, el transporte, la informática y las ciudades. Los científicos hacen volar un glider usando un supercondensador y luego lo reciclan completamente dos veces.
Esto representa un avance importante en el almacenamiento y uso de la energía. Los científicos analizan las decisiones de ingeniería que determinan la fiabilidad, la escalabilidad y la rentabilidad de los sistemas energéticos.
El cambio en la demanda de energía está siendo moldeado por la electrificación, los centros de datos, las cargas de trabajo de inteligencia artificial, la descarbonización industrial y el transporte. Estas presiones exigen la mejora de la infraestructura existente y plantean preguntas sobre la resiliencia, la redundancia y la planificación a largo plazo.
