Brandon Klayme, residente en la provincia de Nueva Escocia, Canadá, fue condenado a 18 meses de prisión debido a la comunicación de un usuario con el nombre 'fus__roh_da' en la plataforma de mensajería Kik con una niña de 12 años. Sin embargo, debido a la falta de un solo guión bajo en el nombre de usuario, se llegó a la persona equivocada como culpable.
Los abogados de Klayme descubrieron en 2026 que el nombre de usuario real era 'fus_roh_da' y pertenecía a una persona que vivía en California. Se determinó que este error llevó a que la policía arrestara a la persona equivocada y que se utilizara información incorrecta en el proceso judicial.
Este incidente muestra los peligros de la información personal proporcionada por las plataformas de redes sociales y Google a las autoridades, y cómo un simple error de escritura puede tener consecuencias graves.
