Se descubrió que la proteína LIN28, que controla el tiempo de desarrollo en C. elegans, actúa a través de solo dos moléculas de RNA. Este hallazgo ofrece un modelo más simple de cómo el tiempo biológico puede ser controlado por un pequeño conjunto de moléculas.
Los investigadores observaron que cuando LIN28 no apunta a estas dos moléculas, los cambios en el desarrollo desaparecen.
Esto muestra que LIN28 juega un papel crítico en la coordinación de la identidad del desarrollo y la velocidad del desarrollo.
