Un grupo de científicos sugiere que civilizaciones avanzadas podrían utilizar señales láser de larga duración y menor complejidad, en lugar de pulsos láser breves y de alta energía, para la comunicación interestelar. Estas señales se comportarían como faros de luz continua y de bajo costo, brillando durante intervalos de microsegundos a milisegundos. Sin embargo, este tipo de señales pasan desapercibidas en los proyectos SETI actuales, que generalmente buscan destellos de luz de nanosegundos cerca de estrellas.
El principal obstáculo para detectar estas señales es la luz propia de la estrella. Por ello, los investigadores argumentan que estos faros láser deberían ubicarse en las regiones más externas de los sistemas estelares, o incluso completamente alejados de las estrellas, para poder ser detectados independientemente de la luz de fondo. Los instrumentos de observación actuales no pueden captar estas señales lentas y distantes, ya que su resolución y rangos de detección no son adecuados para este tipo de señales.
El nuevo proyecto propuesto, llamado "Cosmic Light Beacons", puede detectar un láser de 100 megavatios a 65 años luz de distancia utilizando solo un telescopio de 1 metro de diámetro, gracias al uso de GPU comerciales, detectores qCMOS y lentes especiales. A esta distancia, existen aproximadamente 3.000 estrellas, lo que permitiría la primera búsqueda exhaustiva alrededor de estrellas cercanas. El proyecto aún no ha obtenido financiamiento, pero debido a su bajo costo, podría ser respaldado por un donante individual.
