Un equipo de la Michigan University descubrió una densa y sorprendente comunidad de hongos en formaciones rocosas antiguas donde el agua quedó atrapada, a 1,640 pies bajo Michigan. Este hallazgo muestra que los ecosistemas subterráneos profundos pueden ser más ricos y diversos de lo que se había pensado.

Los investigadores identificaron 689 especies diferentes de hongos en muestras de agua recolectadas de pozos de gas, de las cuales 13 no habían sido descritas oficialmente antes. La densidad de las células fúngicas resultó similar a la de una gota de agua de mar.

Este descubrimiento indica que la vida compleja bajo la superficie terrestre podría ser más frecuente de lo que se había estimado.