El equipo liderado por el profesor de química Ed O'Brien de Penn State descubrió que las proteínas que contienen un entrelazado nodal (entanglement) en su estructura natural son etiquetadas para degradación un 93 % más frecuentemente que aquellas que no poseen dicha estructura. El estudio demostró que aproximadamente un tercio de estas proteínas, a pesar de su alto riesgo de plegamiento incorrecto, escapan al radar de los sistemas de mantenimiento celular y se acumulan, alterando la homeostasis de proteínas.