Los tornados y otros fenómenos atmosféricos son eventos naturales que son muy difíciles de predecir debido a su pequeña escala, corta duración y aparición repentina. En particular, la predicción de tornados débiles que se esconden en los flujos de aire de latitudes medias es muy complicada, lo que hace necesario mejorar la capacidad de simulación de este tipo de eventos.

En un estudio realizado en China, se utilizó datos de radar de banda X para simular un evento de tornado débil. El estudio fue llevado a cabo en colaboración con la Oficina de Meteorología de Foshan y la Academia China de Ciencias.

Los resultados de la investigación se publicaron en la revista Atmospheric and Oceanic Science Letters.