Valve revirtió su decisión de lanzar Steam Frame hace tres o cuatro años, al retirar los grandes y pesados títulos de VR que había preparado y reanudar el proyecto.
En una entrevista con Joy Lyons y Jeremy Selan, la compañía señaló que los dispositivos tipo Valve Index resultaron "pesados y incómodos", lo que obligó a buscar un factor de forma más pequeño, más cómodo y más ligero.
Los ingenieros de hardware realizaron numerosos ajustes al "borrador" para equilibrar potencia, peso de la batería y disipación de calor, logrando el diseño final. La compañía retrasó el lanzamiento hasta antes de 2026 por falta de hardware y escasez de software, pero gracias a los avances en software logró que juegos x86 y Android funcionaran mediante SteamOS y Proton.
De este modo, el dispositivo ofrece una solución híbrida que funciona tanto en PC VR como de forma independiente, ampliando el ecosistema de contenido.
