Los directivos de Volkswagen, Stellantis y Renault hicieron un llamamiento conjunto a la Comisión Europea en el Salón del Automóvil de París para que introduzca flexibilidad en los objetivos de emisiones de 2030.
El consejero delegado de Renault, François Provost, advirtió que, si no se concede una moratoria, podría ser necesaria una reducción de 300 000 unidades en la producción europea y la cancelación de modelos en el plazo de un año.
El jefe de Volkswagen, Oliver Blume, calificó los objetivos de "muy altos", mientras que el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, señaló la creciente fragmentación del sector como un riesgo.
