Investigadores de la Universidad de Kyushu desarrollaron un embalaje de hidrogel que detecta el deterioro de los alimentos mediante cambios de pH y se repara a sí mismo. Este embalaje utiliza pigmentos vegetales antocianinas para detectar el aumento del pH debido al deterioro de los alimentos, cambiando su color de morado-rojo a amarillo-verde. De esta manera, se puede determinar si los alimentos están en mal estado observando el color del embalaje.

La capacidad de autoreparación del embalaje permite corregir las deformaciones causadas por golpes durante el empaquetado. Esta característica mejora la resistencia y confiabilidad del embalaje. Los investigadores indicaron que este embalaje puede extender la vida útil de los alimentos en 12 horas.

Los investigadores creen que este embalaje puede utilizarse no solo en el empaquetado de alimentos, sino también en otros campos. Actualmente, se está desarrollando una aplicación para smartphones que facilite su uso.