Los científicos que pusieron a ratones en hibernación estudiaron los efectos de esta condición sobre las células nerviosas. Se observó que someter a los ratones a hibernación provocó la pérdida de una parte importante de las conexiones entre las células nerviosas.

Sin embargo, los ratones pudieron conservar sus recuerdos después de esta condición.

Esta situación brinda nueva información sobre cómo se forman los recuerdos a largo plazo.