Científicos de la Universidad Fudan en Shanghai lograron almacenar datos con un solo electrón utilizando un material delgado llamado grafeno. Este método reemplaza los 200.000 electrones que los sistemas de memoria tradicionales necesitan para almacenar un bit de información. La innovación clave radica en una nueva estructura que impide la fuga de electrones y potencia significativamente la señal.
Los investigadores denominaron a esta tecnología "Guiyi" ("Regreso a la Unidad"), inspirándose en una idea filosófica budista china: incluso una pequeña semilla de mostaza puede contener la totalidad de la realidad de una montaña. Este enfoque también confirmó comportamientos cuánticos durante las operaciones de escritura y lectura de datos, permitiendo almacenar más información en un solo chip.
El equipo planea comercializar esta tecnología dentro de cinco años. Ya el año pasado, el mismo equipo desarrolló el chip de memoria más lento del mundo (PoX) y un marco de integración atómica con silicio (Changying). Estos avances hacen posible ejecutar la inteligencia artificial en dispositivos locales con un consumo energético reducido.
