En un parque de vida silvestre de la localidad de Pierrelatte, en el sureste de Francia, diez cocodrilos del Nilo pusieron huevos sin intervención humana. Este hecho fue descrito por el director del parque, Samuel Martin, en declaraciones a la AFP el miércoles, como la primera incubación en condiciones naturales.
Normalmente, los huevos de esta manada se incuban a una temperatura constante de entre 30 y 32 °C durante tres meses, y a menudo se mantienen en incubadoras controladas. Sin embargo, durante los últimos tres veranos, las olas de calor registradas en Francia, que duraron 52 días, mantuvieron el calor del día en la arena, creando un entorno natural ideal. Esa temperatura favoreció el desarrollo de los huevos, permitiendo una eclosión sin intervención.
Los diez recién nacidos están siendo observados de cerca en una sala de cuidados y gozan de buena salud. Martin señaló que este caso es un indicio del cambio climático, aunque la vulnerabilidad de especies de climas más templados bajo condiciones similares sigue sin estar clara. Los expertos indicaron que continuarán monitoreando los efectos a largo plazo de las olas de calor sobre la vida silvestre.
