Un análisis realizado en más de mil familias de 11 países indica que las madres aumentaron el tiempo dedicado al cuidado de sus hijos de 54 minutos al día en 1965 a 104 minutos en 2012, mientras que los padres pasaron de 16 a 59 minutos. Aunque históricamente nunca se haya dedicado tanta cantidad de tiempo a los hijos, los padres sienten una fuerte sensación de culpa incluso cuando salen a cenar sin sus hijos.

Este paradoja se explica mediante el modelo de 'madre ocupada' definido en 1996 por Sharon Hays: se asume que todo debe girar en torno a los hijos, que el cuidado debe ser emocionalmente afectuoso y exigente, y que la mayor carga recae sobre las mujeres.

Aunque este modelo ha sido cuestionado, las investigaciones demuestran que sigue generando ansiedad, estrés y sensación de insuficiencia.