En China se ha desarrollado una tecnología que extrae el carbón de la producción de energía y lo convierte en materiales de carbono, permitiendo su uso en los sectores aeroespacial y de almacenamiento de energía.

Esta tecnología procesa el carbón mediante un método de licuefacción, separando moléculas ricas en carbono y a partir de ellas produce espuma de carbono, fibras de carbono y 3D grafeni. La tecnología reduce las emisiones de carbono del carbón mientras aumenta su valor económico.

Esta tecnología basada en Kuantum kimya separa las moléculas ricas en carbono del carbón para producir espuma de carbono, fibras de carbono y 3D grafeni. Estos materiales pueden emplearse en los sectores aeroespacial, de almacenamiento de energía y electrónico. La tecnología reduce las emisiones de carbono del carbón mientras aumenta su valor económico. Si tiene éxito a escala industrial, se prevé que el carbón deje de usarse como fuente de energía y pase a ser una materia prima para materiales de ingeniería de alto rendimiento.

Como la tecnología aún no se ha probado a escala industrial, su rendimiento debe ser demostrado. Sin embargo, si tiene éxito, se anticipa que el carbón deje de usarse como fuente de energía y se convierta en una materia prima para materiales de ingeniería de alto rendimiento.