Pequeños remolinos de plasma observados por primera vez en la superficie del Sol fueron descubiertos con el Telescopio Solar Daniel K. Inouye de la NSF. Estos remolinos se forman en los bordes de los gránulos que cubren la superficie del Sol y pueden tener un ancho de hasta 20 kilómetros. Los investigadores sugieren que estos remolinos podrían ser el resultado de inestabilidades de Kelvin-Helmholtz y podrían formarse debido a capas de plasma que fluyen a diferentes velocidades.
Se cree que estos remolinos podrían desempeñar un papel importante en el almacenamiento y liberación de energía en el campo magnético del Sol. Durante el proceso de colisión y reconexión de las líneas del campo magnético, estos remolinos podrían causar la colisión de las líneas del campo magnético y, por lo tanto, contribuir a la liberación de energía magnética. Además, se sugiere que estos remolinos podrían contribuir a la rápida propagación del campo magnético a la atmósfera solar al mezclarse con plasma no magnético.
Este descubrimiento podría ayudar a mejorar nuestra comprensión de cómo cambia el campo magnético del Sol y cómo contribuye al ciclo de actividad solar de 11 años. Sin embargo, aún no se comprende completamente cómo se forman estos remolinos y cómo interactúan con el campo magnético.
