Investigadores de Stanford y UC Berkeley desarrollaron un método de calentamiento por plasma alimentado con electricidad. Este método convierte las materias primas usadas en la producción de cemento en clínker en segundos a una temperatura superior a 4,352°F (2,400°C).
En los experimentos, en comparación con la eficiencia térmica del 30‑40 % de los hornos tradicionales, el sistema de plasma dirigió casi el 80 % de la energía térmica directamente a la producción de cemento y redujo el tiempo de formación del clínker en casi un 99 %. Dado que el cemento representa aproximadamente el ocho por ciento de las emisiones globales de CO₂, este aumento de velocidad y eficiencia tiene un potencial significativo para reducir el uso de combustibles fósiles.
El método sigue estando a escala de laboratorio y requiere energía proveniente de fuentes renovables, lo que plantea desafíos de escalabilidad. Los investigadores planean probar la procesabilidad de diferentes materiales de desecho y colaborar con socios industriales para adaptar la tecnología a la producción a gran escala.
