En 1945, en Maine, comenzó el proyecto 'School for Dogs', financiado con 632.000 dólares de la Fundación Rockefeller (equivalentes a unos 9 millones de dólares actuales). Durante 13 años, los investigadores John Paul Scott y John Fuller realizaron pruebas de inteligencia, aprendizaje y comportamiento con más de 500 cachorros de cinco razas. El objetivo era probar teorías eugenésicas en perros en lugar de en humanos; sin embargo, ninguna raza mostró superioridad en todas las pruebas y los rasgos conductuales resultaron variables según el contexto.