Europa ha vivido un verano con más de 30.000 muertes debido a la ola de calor. Los científicos atribuyen esta situación al cambio climático causado por las actividades humanas.

La plataforma de monitoreo EuroMomo de Europa informó que entre junio y agosto hubo más de 32.000 muertes.

Las autoridades de salud nacionales reportaron 33.000 muertes entre mayo y agosto.